En el poker casino al que voy habitualmente en mi ciudad, las mesas de Texas Hold’em de rangos medios suelen estar vacías y desérticas mientras que las mesas con mayores apuestas acaparan a la mayor parte de jugadores. Hasta las mesas de apuestas bajas tienen algo de vida, porque es allí donde los peces aprenden a nadar entre los tiburones. Sin embargo, nadie parece darse cuenta de las ventajas de nadar entre las dos aguas. Nadie, salvo yo, claro. No me importa pasarme días en las apuestas de rango medio porque sé que las apuestas aburridas suelen implicar mejores ganancias.
Las apuestas grandes son emocionantes, pero también implican que existe la posibilidad de perder mucho. En el otro extremo las apuestas bajas tienen la posibilidad de ganar de forma regular, pero cada victoria implica una suma irrelevante. Las apuestas de rango medio equilibran estos dos extremos y me aportan un nivel constante de ganancias obteniendo una cantidad nada despreciable en cada bote. Puede ser tan emocionante o divertido como jugar en los otros rangos de apuesta del casino, pero no me cabe duda de que las apuestas de rango medio están hechas a mi medida. Si te importa aumentar tu bankroll a la larga, estoy seguro de que te decantarás por las apuestas de rango medio. Aunque parezcan aburridas son las apuestas adecuadas para ti también.